Un método básico para ocultar archivos en Windows es cambiar la extensión de un archivo lo que impedirá que Windows lo asocie automáticamente con el programa adecuado y no podrá abrirlo.
Por otro lado, podemos cambiar desde el menú contextual de cada archivo sus atributos (solo lectura y oculto). Para ello pulsa sobre el archivo con el botón secundario y selecciona Propiedades.
Los usuarios sin privilegios de administrador no podrán cambiar estos atributos.

La carpetas también permiten marcarse como ocultas:

En Opciones de carpeta / ficha Vista / Opciones / Cambiar… / Ver podemos marcar si queremos mostrar o no los archivos ocultos del sistema.
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