Windows 10 dejó de tener soporte el 14 de octubre de 2025. En el Espacio Económico Europeo, la presión de las organizaciones de consumidores consiguió un año de prórroga gratuita de actualizaciones de seguridad, y esa prórroga termina el 13 de octubre de 2026. Aun así, tres de cada diez ordenadores del mundo siguen en Windows 10.
Este artículo hace el inventario completo de qué cambia al pasar a Windows 11: lo que gana el sistema, lo que pierde, qué exige del hardware y qué hacer si tu equipo se queda fuera. Está pensado para quien tiene que decidir —o explicar la decisión en un aula o en un departamento de informática— con datos y no con titulares.
La cifra importa porque define el problema: Windows 11 ya es mayoritario, pero queda un parque enorme de equipos en un sistema sin soporte. Y buena parte de ellos no está ahí por pereza, sino porque su procesador no entra en la lista de compatibles.
Qué significa exactamente «sin soporte»
Un sistema sin soporte no deja de arrancar. Sigue funcionando igual que el día anterior, y esa es justamente la trampa: lo que desaparece es el flujo de parches de seguridad. Cada vulnerabilidad que se descubra a partir de esa fecha se queda sin corregir para siempre, y las vulnerabilidades se siguen descubriendo.
El programa de actualizaciones de seguridad extendidas (ESU) es un puente, no una solución. En el EEE basta con tener el equipo vinculado a una cuenta Microsoft para recibirlo sin pagar —fuera del EEE hubo que elegir entre pagar, canjear puntos de Rewards o sincronizar la copia de seguridad—, pero solo cubre parches críticos: ni funciones nuevas, ni soporte técnico, ni corrección de fallos no relacionados con la seguridad.
Lo que se rompe después, aunque el equipo siga encendiendo
- El software de terceros deja de dar soporte al sistema: navegadores, antivirus y suites ofimáticas van retirando compatibilidad a su propio ritmo.
- Los certificados y los protocolos envejecen. Con el tiempo, ciertas webs y servicios dejan de negociar la conexión.
- En un entorno profesional, un puesto sin parches es un problema de cumplimiento: difícil de justificar en una auditoría o ante un incidente.
- Y el hardware nuevo trae controladores pensados para el sistema vigente, no para el anterior.
Los requisitos: el verdadero muro
Aquí está la diferencia de fondo con cualquier salto anterior de Windows. Windows 11 no pide más potencia, pide otra clase de hardware: exige funciones de seguridad que se apoyan en el chip. Un ordenador de 2016 con un procesador potente y 32 GB de RAM puede quedarse fuera, mientras que un portátil modesto de 2019 entra sin problema.
| Requisito | Windows 10 | Windows 11 |
|---|---|---|
| Procesador | 1 GHz, 1 núcleo, 32 o 64 bits | 1 GHz, 2 núcleos o más, solo 64 bits y en la lista de modelos aprobados |
| Memoria RAM | 1 GB (32 bits) / 2 GB (64 bits) | 4 GB |
| Almacenamiento | 16 GB (32 bits) / 20 GB (64 bits) | 64 GB o más |
| Firmware | BIOS o UEFI | UEFI con capacidad de Arranque seguro |
| TPM | No exigido | TPM 2.0 obligatorio |
| Gráficos | DirectX 9 con WDDM 1.0 | DirectX 12 con WDDM 2.0 |
| Pantalla | 800 × 600 | 720p y más de 9 pulgadas |
| Cuenta e internet | Opcional en la instalación | Cuenta Microsoft y conexión para completar la configuración inicial |
Un matiz que ahorra muchas sustituciones innecesarias: una parte importante de los equipos «incompatibles» sí tiene TPM 2.0, pero desactivado en la BIOS. En placas Intel aparece como PTT y en AMD como fTPM. Antes de dar por muerto un ordenador, merece la pena entrar en la BIOS y mirarlo; es un cambio de cinco minutos que a veces convierte un equipo descartado en uno actualizable.
Las novedades, área por área
1. Interfaz y experiencia de uso
| Elemento | Windows 10 | Windows 11 |
|---|---|---|
| Menú Inicio | Mosaicos dinámicos (Live Tiles) con información en vivo | Cuadrícula de iconos anclados más una sección de recomendados; los mosaicos desaparecen |
| Barra de tareas | Alineada a la izquierda, movible a los cuatro bordes | Centrada por defecto; durante años solo abajo, con la posición recuperada en compilaciones recientes |
| Estética | Esquinas rectas, Fluent Design parcial | Esquinas redondeadas, materiales Mica y Acrylic, sombras y animaciones nuevas |
| Centro de actividades | Notificaciones y accesos rápidos juntos | Separados: panel de notificaciones y panel de configuración rápida independientes |
| Widgets | Noticias e intereses en la barra | Panel de widgets propio, con contenido personalizable y publicidad integrada |
| Menú contextual | Menú completo al primer clic | Menú reducido con iconos; el completo queda a un clic más («Mostrar más opciones») |
| Temas y sonidos | Tema oscuro parcial | Tema oscuro más coherente y juego de sonidos rediseñado |
2. Productividad y gestión de ventanas
Es, para muchos usuarios, la mejora más tangible del día a día y la que más justifica el cambio en un puesto de trabajo:
- Diseños de acoplamiento (Snap Layouts). Al pasar el ratón sobre el botón de maximizar aparecen plantillas de disposición: dos, tres o cuatro ventanas en cuadrícula. En Windows 10 había que arrastrar a los bordes y conformarse con mitades y cuartos.
- Grupos de acoplamiento (Snap Groups). El conjunto de ventanas acopladas se recuerda como una unidad: se minimiza y se restaura entero desde la barra de tareas.
- Memoria de monitores. Al desconectar y volver a conectar una pantalla externa, las ventanas regresan a donde estaban. Quien trabaja con portátil y dock nota esto todos los días.
- Escritorios virtuales de verdad. Fondo distinto por escritorio, reordenación y renombrado, frente a la implementación mínima de Windows 10.
- Pestañas en el Explorador de archivos. Llegaron con la versión 22H2, junto a una barra de comandos rediseñada y accesos directos a carpetas.
3. Seguridad: el cambio profundo que no se ve
Todo lo demás es cosmética comparado con esto. Los requisitos de hardware existen precisamente para poder activar por defecto protecciones que en Windows 10 eran opcionales y minoritarias:
| Protección | Qué hace | Estado en cada sistema |
|---|---|---|
| Seguridad basada en virtualización (VBS) | Aísla partes críticas del sistema en un contenedor de hardware | Disponible en Windows 10, pero desactivada de serie; activada por defecto en instalaciones nuevas de Windows 11 |
| Integridad de código protegida (HVCI) | Impide que se cargue código sin firmar en el núcleo | Igual: opcional en 10, por defecto en 11 |
| TPM 2.0 | Guarda claves y mide el arranque en un chip aparte | No exigido en 10; obligatorio en 11, lo que permite dar por hecho el cifrado y el arranque medido |
| Arranque seguro | Impide que se cargue un gestor de arranque no firmado | Opcional en 10; obligatorio en 11 |
| Windows Hello mejorado (ESS) | Aísla los datos biométricos del resto del sistema | Exclusivo de Windows 11 con hardware compatible |
| Control inteligente de aplicaciones | Bloquea aplicaciones sin reputación conocida | Solo Windows 11, y solo en instalaciones limpias |
| Llaves de acceso (passkeys) | Inicio de sesión sin contraseña, con gestión integrada | Soporte nativo y gestión centralizada en Windows 11 |
La contrapartida honesta: activar la seguridad basada en virtualización tiene un coste de rendimiento medible en algunos escenarios, sobre todo en juegos y en máquinas virtuales. Se puede desactivar, pero eso desmonta parte del motivo por el que Windows 11 pide ese hardware.
4. Inteligencia artificial y Copilot
Es la novedad que no existía cuando Windows 11 se lanzó y que hoy marca su rumbo. Conviene separar dos niveles:
- Copilot en cualquier Windows 11. Asistente integrado en el sistema, con funciones de redacción, resumen y ajustes. Funciona en la nube y no exige hardware especial.
- Funciones de PC Copilot+. Requieren un equipo con unidad de procesamiento neuronal (NPU) de más de 40 TOPS, 16 GB de RAM y 256 GB de disco: procesadores Snapdragon X, Intel Core Ultra o AMD Ryzen AI. Ahí entran la búsqueda semántica, Click to Do, los efectos de vídeo en directo y las traducciones locales.
Para un aula o un despacho, la lectura práctica es que un PC Copilot+ es una categoría de hardware nueva, no una versión de Windows: comprar un portátil con Windows 11 no da acceso a esas funciones si no lleva NPU. Es la confusión comercial más extendida ahora mismo.
5. Rendimiento, hardware moderno y juegos
- Planificador para procesadores híbridos. Windows 11 reparte las tareas entre núcleos de rendimiento y de eficiencia trabajando con el director de subprocesos del procesador. En equipos Intel de 12.ª generación en adelante, la diferencia frente a Windows 10 es real.
- DirectStorage. Permite que la GPU descomprima recursos leídos directamente del SSD NVMe, reduciendo tiempos de carga y quitando trabajo al procesador.
- Auto HDR. Aplica rango dinámico alto a juegos que no lo implementan, en pantallas compatibles.
- Wi-Fi 7 y estándares recientes. Compatibilidad a partir de la versión 24H2, con el adaptador adecuado.
- Gestión de memoria y suspensión revisadas, con prioridad a las aplicaciones en primer plano y reanudación más rápida.
6. Herramientas para desarrollo y perfiles técnicos
Este bloque interesa especialmente en formación profesional de la familia de informática, porque cambia lo que se puede montar en un aula:
- WSL con interfaz gráfica. El subsistema de Linux ejecuta aplicaciones con ventana y acceso a la GPU, no solo terminal.
- Dev Drive. Volumen con sistema de archivos ReFS y configuración de antivirus optimizada para carpetas de código y compilación.
- Sudo para Windows. Elevación de privilegios desde la propia línea de comandos, sin abrir una consola nueva.
- Terminal Windows por defecto, con pestañas, perfiles y compatibilidad con PowerShell, CMD y WSL en la misma ventana.
- Aplicaciones del sistema rehechas: Bloc de notas con pestañas y autoguardado, Recortes con grabación de pantalla y texto extraíble, Paint con capas y eliminación de fondo.
Lo que se pierde por el camino
Un análisis que solo enumere mejoras no sirve para decidir. Esto es lo que empeora o desaparece:
| Lo que había en Windows 10 | Qué pasa en Windows 11 |
|---|---|
| Mosaicos dinámicos en Inicio | Eliminados. El menú pasa a ser una cuadrícula de iconos |
| Barra de tareas en cualquier borde | Retirada durante años; la posibilidad de moverla ha vuelto en compilaciones recientes |
| Menú contextual completo al primer clic | Menú reducido; el clásico queda a un clic adicional |
| Escala de tiempo (Timeline) en Vista de tareas | Eliminada |
| WordPad | Retirado del sistema a partir de la versión 24H2 |
| Cortana como asistente del sistema | Retirado; su hueco lo ocupa Copilot |
| Paint 3D, Visor 3D, Realidad Mixta | Retirados |
| Aplicaciones Android (subsistema WSA) | Anunciado como gran novedad y descontinuado en marzo de 2025 |
| Instalación sin cuenta Microsoft | Cada vez más restringida en las ediciones de consumo |
La lección para un aula: la línea de las aplicaciones Android es el mejor ejemplo de que una función anunciada en el lanzamiento de un sistema operativo no es un compromiso permanente. Al planificar un despliegue conviene distinguir entre lo estructural —seguridad, requisitos, ciclo de vida— y lo que puede desaparecer en la siguiente versión.
Ciclo de vida: cómo se actualiza ahora
Windows 11 cambia también el ritmo de mantenimiento, y esto afecta a quien administra un parque de equipos:
| Aspecto | Windows 10 | Windows 11 |
|---|---|---|
| Actualizaciones de funciones | Dos al año en los primeros años, luego una | Una al año, en el segundo semestre |
| Nomenclatura | 1507, 1607… hasta 22H2 | 21H2, 22H2, 23H2, 24H2, 25H2, 26H2… |
| Soporte por versión | 18 o 30 meses según edición | 24 meses en Home y Pro; 36 en Enterprise y Education |
| Tamaño de la actualización | Instalación completa | Paquetes de habilitación en varias versiones: el código ya viene, se activa con un interruptor |
La consecuencia práctica es que estar en Windows 11 no basta: hay que estar en una versión de Windows 11 con soporte. Un equipo en una versión caducada está tan desprotegido como uno en Windows 10, con el agravante de que su usuario cree lo contrario.
Qué hacer según tu caso
| Situación | Recomendación |
|---|---|
| Equipo compatible, uso personal | Actualizar ya. La actualización desde una licencia legítima de Windows 10 sigue siendo gratuita a través de Windows Update |
| Equipo incompatible pero con TPM desactivado | Entrar en la BIOS, activar PTT o fTPM y el arranque seguro, y volver a comprobar la compatibilidad |
| Equipo realmente incompatible, uso personal | ESU gratuito hasta el 13 de octubre de 2026 y, en paralelo, decidir entre renovar o pasar a una distribución de Linux |
| Aula o laboratorio de FP | Inventariar el parque por generación de procesador antes que por antigüedad aparente, y separar los equipos que solo necesitan un cambio de BIOS de los que hay que reponer |
| Pyme o departamento | Priorizar los puestos con datos personales o acceso a sistemas críticos; un puesto sin parches es un riesgo de cumplimiento, no solo técnico |
| Necesitas funciones de IA local | Ojo: hace falta un PC Copilot+ con NPU, no basta con Windows 11 |
Preguntas frecuentes
¿La actualización a Windows 11 sigue siendo gratuita?
Sí, para equipos con una licencia legítima de Windows 10 y que cumplan los requisitos. Se ofrece por Windows Update y no lleva coste adicional.
¿Puedo instalar Windows 11 en un equipo no compatible?
Técnicamente existen formas de saltarse la comprobación, pero Microsoft advierte de que esos equipos quedan sin garantía de recibir actualizaciones y pueden presentar problemas de compatibilidad. Para un puesto de trabajo o un aula no es una opción defendible; para un equipo de pruebas, allá cada cual.
¿Windows 11 va más lento que Windows 10 en el mismo equipo?
Depende de qué equipo. En procesadores híbridos recientes suele ir mejor por el planificador de núcleos. En equipos justos de RAM y con la seguridad basada en virtualización activada, puede notarse una pérdida. Si vas a actualizar un equipo de gama baja, 8 GB de RAM y un SSD marcan más diferencia que la versión del sistema.
¿Qué pasa con mis programas de Windows 10?
La compatibilidad de aplicaciones de escritorio es muy alta: Windows 11 comparte el mismo núcleo. Los problemas suelen venir de controladores antiguos y de software que dependa de funciones retiradas, no de las aplicaciones en sí.
¿Merece la pena esperar a la siguiente versión?
No, si tu equipo es compatible. El ciclo es anual y siempre habrá una versión siguiente; el ESU, en cambio, tiene fecha de caducidad. Actualizar ahora y recibir la próxima versión por Windows Update es más sencillo que hacer las dos cosas a la vez con prisa.
¿Y si prefiero no seguir con Microsoft?
Es una opción legítima y, en equipos que se quedan fuera por requisitos, muchas veces la más razonable: una distribución de Linux moderna funciona bien en hardware de 2015 en adelante. La barrera real no suele ser el sistema, sino el software concreto que necesites y los periféricos.
Nota de método. Los requisitos de sistema y los de los PC Copilot+ proceden de la página oficial de especificaciones de Windows 11; las cuotas de mercado, de StatCounter Global Stats (agosto de 2026); las fechas de fin de soporte y del programa de actualizaciones extendidas, de la información de Microsoft y de las organizaciones de consumidores europeas que negociaron la prórroga. Contenido verificado a [FECHA].
Recomendamos verificar antes de aplicar nada: la lista de procesadores compatibles y el catálogo de funciones cambian con cada versión anual, y el estado exacto de algunas —como el regreso de la barra de tareas movible— depende de la compilación instalada.
Fuentes
- Microsoft — Especificaciones y requisitos del sistema de Windows 11
- StatCounter Global Stats — Cuota de versiones de Windows en escritorio
- OCU — Prórroga gratuita de actualizaciones de Windows 10 en el EEE
- Relación de funciones eliminadas en Windows 11
Pendiente antes de publicar (borrar este recuadro):
Sustituir [FECHA] en la nota de método. Confirmar en el momento de publicar cuál es la versión estable vigente de Windows 11 y si 26H2 ya ha salido de Release Preview, y ajustar la mención del ciclo anual.
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